Recuperando mi brillo, honrando mi cuerpo.
- Mariel Orellana

- Feb 11
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Hace un tiempo, para un año nuevo, decidà hacer un retiro Vipassana de diez dÃas. Además de la voluntad y la disciplina que aprendà en el proceso (porque realmente fue de las cosas más difÃciles que he hecho) descubrà algo muy interesante: no tenÃa sensibilidad en el área del abdomen y era muy difÃcil para mà relajar y sentir esa zona de mi cuerpo.
TenÃa todo el sentido... Eran años, desde niña, de mantener la panza metida y tensa. De no poder soltar y vivir constipada. Años de dietas extremas, purgas, ejercicios que no disfrutaba --- todo para mantenerme delgada. Años de verme al espejo y aunque estaba perfecta, mantenÃa una narrativa subconsciente interna de rechazo, desdén e incluso odio. Décadas de no sentirme suficiente, de no aceptar mi cuerpo, de no escuchar mis necesidades y tratar de encajar en estándares sociales aprendidos.
Con el tiempo, en mi caminar espiritual, de manera intuitiva reconocà que habÃa algo desalineado, pero solamente empecé a cambiar esas dietas y purgas por "ayunos", "depuraciones" y "desparasitaciones". TenÃa tan asumida la narrativa que no lo notaba. Hasta que mi estómago pasó de no sentir nada, a dolerme muchÃsimo en la zona del abdomen bajo.
Era un dolor punzante y caliente que no se iba con nada. Fui a doctores, me hice endoscopÃas, colonoscopÃas, masajes abdominales, y mil cosas más. Todo parecÃa estar "normal". Yo sentÃa muchÃsimo dolor y frustración, y querÃa llegar a la raÃz del asunto. Llegó un punto donde ya no podÃa usar pantalones apretados ni meter la panza. Probé de todo para curarme, pero siempre caÃa en la "solución" de hacer más dietas desinflamatorias o tomar pastillas naturales y suplementos. Hasta que gracias a una amiga, escuché de Giglia Canessa, una biodescodificadora cuántica... yo no tenÃa idea de lo que era, pero me resonó la recomendación.
Fui a su clÃnica y desde un principio sentà algo muy particular. Ella me escuchaba y solo con su presencia, yo podÃa notar mi narrativa interna. Durante cada sesión, Giglia me mostró el camino hacia mi propia sabidurÃa interior y con ejercicios muy concretos, empecé a cambiar las programaciones que tenÃa con respecto a mi cuerpo. Y poco a poco empecé a poder ver con más claridad mi brillo en el espejo.
No digo que ha sido un camino fácil el alinearme con mi verdad interna y, como con cualquier camino, las espirales, los desvÃos y los retornos son donde más aprendemos, pero también donde encontramos capas más profundas de amor. Porque para mi, la belleza y la expansión habitan en el misterio. Definitivamente es un camino de integración amorosa, donde quizás la parte más compleja ha sido aprender a amar realmente y aceptar plenamente esta vasija sagrada que me contiene.
Me ha tomado treinta y nueve años poderme ver en el espejo y admirar mi cuerpo como admiro un atardecer en la playa. Con agradecimiento y asombro… bendiciendo los nuevos horizontes a los que me lleva con cada respiración profunda.Â
UNTAMED es un retiro que nace desde ese aprendizaje y esa consciencia y se va tejiendo con sincronÃas. Resulta que ese mismo año tuve la oportunidad de ir a la PenÃnsula Osa a visitar a mi amiga Angélica Araúz, quien me pidió que la ayudara a tomar fotos de Tumbo Resort. Al llegar allà me impresioné muchÃsimo de la frecuencia de esa tierra, que es vida vibrante, en todas sus formas… creadora, destructora, furiosa y suave, amorosa y despiadada. Verdaderamente indomable en su esencia. BellÃsima y desordenada dentro del perfecto orden de la creación.
Al enterrar mis pies en la arena, caminar en esas playa con olor a Ylang Ylang y ver volar a dos guacamayas rojas encima mÃo... nadar en el mar al lado de una tortuga marina, levantarme con el grito del mono aullador de madrugada, lanzarme a la cascada de agua fresca tras haber caminado en un bosque primario de arboles enormes... y vivir una tormenta nocturna, inevitablemente entré en una presencia indescriptible y una comprensión profunda de que SOY NATURALEZA, y la misma energÃa de la creación que hizo algo tan perfecto como eso, me hizo también a mÃ. Me sentà pequeñita y enorme al mismo tiempo. Y eso terminó de recordarme mi poder, mi brillo y mi pureza.
Y en este caminar donde todo se entrelaza de las maneras más bonitas, con Angélica hablamos mucho esos dÃas de la relación con nuestro cuerpo. Ella, una diosa muy taurina de la belleza y el placer, también ha transitado un camino de muchÃsima transformación (pueden leer su blog post aquÃ) y de repente nos encontramos imaginando el retiro de nuestros sueños. El retiro que hubiéramos querido tener hace algunos años para tocar esta esencia indomable y salvaje, y donde encontrar una comunidad de mujeres listas para recordar su brillo.
Y desde ese deseo y medicina profunda, se creó este un retiro único, donde seremos acunadas por la Madre Tierra en ese lugar espectacular, compartiendo nuestros caminares, haciendo prácticas somáticas, junto a la maravillosa Giglia, quien nos llevará a regresar a la sabidurÃa de los elementos y de nuestro propio cuerpo. Encontrándonos suavemente con la esencia de lo que somos. Terminaremos con una sesión de fotos que tomaré de cada mujer en su esencia indomable, que me emociona tanto! Esta invitación surge de nuestra experiencia, encuerpamiento y corazón, y genuinamente no puedo esperar a que llegue el dÃa de estar allà reunidas.











